Se dobla y se alza
El papel llega en pliegos. Se doblan de a cuatro hojas para formar los cuadernillos y se alzan en el orden del bloque.
Taller propio · Ibagué
Cada bitácora se cose a mano con hilo de lino, hoja por hoja. Por eso abre plana y por eso el lomo se ve. Papel de 120 a 300 g/m², tapa de tela.
Cómo se hace
No es lentitud de marketing: la costura a la vista necesita que el bloque descanse prensado antes de forrar la tapa. Si se apura, el lomo se abre torcido.
El papel llega en pliegos. Se doblan de a cuatro hojas para formar los cuadernillos y se alzan en el orden del bloque.
Costura a la vista sobre cinta de algodón. Es la que permite que abra 180° y la que hace que el lomo aguante años de morral.
Doce horas en prensa. Después se forra la tapa en tela y se cose la etiqueta. Sale con la fecha del lote escrita a mano.
La prueba
La pregunta real nunca es «¿cuántos gramos?». Es «¿se va a ver por el otro lado?». Arrastra para voltear la hoja y cambia el gramaje para comparar.
Las manchas del reverso son las mismas tres tintas: marcador al alcohol, tinta china y acuarela diluida. Lo único que cambia entre un gramaje y otro es cuánto las ves.
Ver las de 300 g →Lo que hay ahora
Una pieza de cada cajón. Cada una lleva su lámina grabada y el nombre del material con que está hecha.
«Llevaba tres años comprando cuadernos importados porque acá no había nada que aguantara marcador. Compré uno por probar y ya voy en el cuarto.»
Cuando sale de la prensa te escribimos. Sin promociones, sin recordatorios.